EL CELO EN NUESTROS PERROS

En este apartado os explicaremos las principales cuestiones a tener en cuenta sobre el celo, o ciclo sexual, y como afecta a nuestros perros y perras.

Independientemente de cual sea vuestro caso y tengáis perro, perra o ambos, debemos de tener presente que esta etapa es natural y que debemos de ser pacientes. Debemos de cuidarlos responsable y pacientemente para para que nuestra mascota se encuentre bien física y psicológicamente durante esa etapa. Aquí os dejaremos algunas nociones básicas para que podáis comprenderlos mejor, ante cualquier duda consultad a un veterinario de confianza y podréis disfrutar mucho mejor de este periodo con vuestras mascotas.

¿Qué es el celo de los perros?

El celo es la etapa que sucede cuando los perros maduran sexualmente, cuando comienzan a sentir impulsos de actividad sexual. Los órganos reproductivos del perro o perra, y su cuerpo en general, están ya preparados para la reproducción y el embarazo.

Durante este periodo en las perras ovulan, por lo que tanto las hembras como los machos sienten el afán de reproducirse. Es por ello por lo que las perras se muestran receptivas a ser montadas por el macho y los machos se excitan y alteran, el objetivo de ambos es conseguir reproducirse poniendo para ello todos los medios a su alcance.

Durante los diferentes periodos del celo en los perros este les provoca cambios hormonales y también psicológicos. Debemos de aprender a reconocerlos para poder actuar en consecuencia independientemente de que hayamos decidido cruzar o no a nuestro perro.


CELO EN PERRAS

El primer celo en las perras suele darse entre los 6 y los 24 meses de edad, aunque eso varía en función del tamaño de cada raza. En razas de tamaño medio como nuestros EAT, las hembras suelen tenerlo al llegar a la pubertad, entre los 6 y los 11 meses de edad, aunque es una cifra oscilante. De todos modos si a los 18 meses de edad la perra aún no ha tenido su primer celo es recomendable llevarla al veterinario para averiguar las causas.

¿Cada cuánto se da el celo en las perras?

Las perras son monoéstricas estacionales, lo cual significa que solo tienen un celo en cada ciclo. Por ello tienen uno o dos celos al año produciéndose cada 6 u 8 meses por norma general, aunque no es algo fijo pues varía con cada individuo. También hay perras que puede tener un solo celo al año, esto es también natural.

Inicialmente, por herencia de los lobos, los perros sólo tenían un celo al año. Esto era así para que aumentasen las posibilidades de supervivencia de los cachorros de cada camada. Ha sido el ser humano el que a base de procesos de selección de cría ha hecho que el perro evolucione pudiendo tener hasta dos, por ello es normal cualquier cantidad de celos, con un máximo de dos, que oscilen entre los 6 meses y el año.

Si vuestra perra tiene tres celos o más al año, o si el sangrado le dura más de 25 días es conveniente llevarla al veterinario y asegurarse de que está bien. Estas irregularidades suelen padecerlas hembras de edad avanzada (se alargan más los celos), con predisposiciones genéticas, por otras enfermedades o con una mala alimentación.

Es importante que conozcamos el patrón de los ciclos del celo de nuestras perras porque es algo que si cambia en algún momento su periodicidad nos puede ayudar a detectar enfermedades.

¿Cuándo tienen el celo las perras?

En realidad no hay una época concreta en la que entren en celo, puede ser a lo largo de todo el año, especialmente si viven en casa, están bien cuidadas y bien alimentadas, no obstante es más frecuente que lo hagan a finales de invierno y principios de primavera.

¿Cuánto dura el celo de las perras? Fases del ciclo del celo.

Lo cierto es que el ciclo del celo se tiene varias partes, 4 fases exactamente, dos de ellas (el proestro y el estro) son las del sangrado y la que la mayoría simplificamos como “celo”. La suma de estas dos fases suele durar un máximo de 25 días (3-4 semanas), de durar más sería conveniente visitar al veterinario. Aquí os las dejamos un poco más detalladas para que podáis comprender mejor el proceso por el que pasa vuestra perra y así actuar en consecuencia.

  1. Poestro: esta fase dura aproximadamente de 7 a 10 días, y se caracteriza por la hinchazón de la vulva (por efecto de los estrógenos y el desarrollo de folículos ováricos), perdidas sanguinolentas (que contienen feromonas) y rechazo al macho. Las feromonas atraen a los machos y sincronizan el celo con otras perras. En esta etapa la perra no es fértil.

En esta fase la perra con los machos se muestra incitadora, juguetona pero rechaza los intentos de monta con gruñidos, alejándose o incluso lanzando dentelladas y tiene la vagina tapada con la cola. Además nuestra perra orinará con mayor frecuencia para esparcir las feromonas. Al final de este periodo también aumenta la testosterona, por lo que hay perras que realizan movimientos de imitación a la cópula e incluso tratan de montar a los machos.

  1. Estro: esta otra fase es crucial y dura entre 5 y 15 días. En este periodo comienza la ovulación y la perra comienza a aceptar al macho dejándose cubrir. La vulva sigue hinchada aún más aumentada de tamaño y turgente, se vuelve menos rojiza, más transparente y las perdidas disminuyen en cantidad y número. Durante esta fase hay tres días clave en los que es casi seguro que de cruzarse la perra quedaría embarazada. La ovulación se produce durante el primer tercio de esta fase.

Durante el estro la perra se muestra cada vez más receptiva dejándose montar por los machos. Si le pasamos la mano por el lomo en la zona lumbar, cerca del rabo, veremos cómo se queda quieta y lo aparta a un lado, exponiendo la vulva como haría para que la montara un macho. Esta postura es típica de aceptación y se conoce como como “lordosis.” En esta época la perra está dispuesta y no pondrá pegas, pero hay que tener en cuenta que les gusta ser cortejadas, son selectivas con sus posibles parejas y escogen especialmente en base a las feromonas.

  1. Diestro: es una fase bastante larga. Para las perras que no han resultado encintas esta fase dura unos 60 días. La hembra ya no es atractiva para el macho debido a la elevada progesterona en sangre. Pero para aquellas que han quedado embarazadas dura entre 110 y 140 días el proceso de gestación y lactancia de los cachorros.

A causa de la estimulación genital que ella misma pueda darse, si la perra no ha quedado encinta puede acabar desarrollando un embarazo psicológico, debido a su alta producción hormonal, aunque tampoco tiene porqué darse.

  1. Anestro: esta es la última fase antes del comienzo del nuevo celo de la perra. La duración de esta fase es variable y se corresponde con el descanso sexual de la hembra. Este periodo es bastante variable.

Finalizada esta fase volverá a comenzar el ciclo con el proestro.

Para saber más cosas respecto a estas etapas y como afectan al apareamiento y a la cría de estos perros podéis consultar el apartado de cría en esta misma web en este enlace.

¿Cuánto sangran las perras durante el celo?

Las hembras no sangran mucho, por lo general unas gotitas, especialmente al principio del celo, de todos modos esto depende de la hembra pues hay algunas que tienen más tendencia que otras.

Aunque las perras son muy limpias y tienen una higiene constante sobretodo en estos días puede escaparse alguna gota. Para evitar que nuestras perras manchen la casa, especialmente si viven dentro con nosotros y tenemos alfombras o suelos delicados, una buen solución son las bragas menstruales para perras. Están adaptadas a ellas mediante dos aberturas: una para introducir la compresa canina y otra para sacar la cola, además son ajustables. Lo que tenemos que hacer es colocar una compresa en la braguita para que absorba la sangre. Hay que estar pendiente de cambiarla y mantenerla limpia pues de no ser así la perra se sentirá incómoda y tratará de arrancársela. Son lavables y hay que ser conscientes de que la braga no impide que un macho pueda montarlas.

Si por el motivo que sea hay que limpiar la tapicería o algún otro tejido por una mancha de sangre hay varios remedios caseros para solucionarlo, teniendo en cuenta que cuanto antes se limpie, mejores resultados.

  • Un remedio es colocar sal sobre la mancha y limpiarla con agua siempre fría; también puede hacerse mezclando 2 partes de agua fría con una de vinagre blanco.
  • Otra opción es mojar la parte afectada con agua oxigenada y lavar después como de costumbre.
  • También funciona bastante bien hacer una pasta de bicarbonato de sodio con agua y aplicarla sobre la mancha de sangre dejando que se seque. Cuando esté seco, quitarlo con un cepillo.

Signos del celo de las perras.

Durante el celo la perra pasa unas fases en las que aumentan considerablemente dos hormonas: los estrógenos y la progesterona. Estas hormonas provocan ciertos cambios temporales naturales en la perra a nivel físico y conductual. Aquí os mostramos algunos de los cambios que puede tener la perra en la primera y segunda etapa del celo que nos puede venir bien conocer.

Cambios de comportamiento durante el celo:

  • Se muestra más cariñosa y mimosa, especialmente reclamando la atención de su familia humana. (Aunque según en qué momentos algunas también puede sentir ligero rechazo a las caricias del dueño).
  • Se vuelve más coqueta y juguetona.
  • Está algo más ansiosa e inquieta.
  • Siente mayor interés hacia los machos. (Con algunos jugará al cortejo perruno, aunque sólo se dejará montar determinados días).
  • Puede darse el caso de que pierda parte de su apetito.
  • Está más aletargada, apática, decaída. Puede que durante el celo duerma más o esté más tiempo tumbada, no les pasa a todas pero también es normal, al fin y al cabo ellas también sufren las molestias de esos días aunque no lo exterioricen.
  • Micciona de forma más constante a lo habitual. (Es algo normal pues así esparce feromonas e indica su situación al entorno)
  • Puede que intente escaparse en busca de un macho para procrear.
  • Sentir rivalidad con otras perras con las que normalmente se lleva muy bien.

Cambios físicos durante el celo:

  • Hinchazón de la vulva y de color más oscuro. (Es normal también que se lama con frecuencia esa zona).
  • Sangrado vaginal.
  • Aumento mamario.
  • Pelo más apagado.

Precauciones con perras durante el celo.

Cuando nuestra perra está en celo puede tener comportamientos fuera de lo común que la lleven a escaparse para buscar pretendientes u otras sorpresas. Algunas de las precauciones que debemos seguir son las siguientes:

  • En principio pasear siempre con la perra atada y preferiblemente por lugares donde no haya machos. Si consigues eludir a los machos podrás tener un paseo más tranquilo, sin experimentar la persecución de los perros. Para asegurarte puedes tratar también de cambiar los horarios o la ruta del paseo.
  • Si la hembra comparte casa con otro macho, y ninguno está esterilizado, mantenerlos separados durante el celo.
  • Ten cuidado con las verjas, puertas o ventanas abiertas por las que se puede colar un macho o escapar tu perra para el cortejo.
  • Procura que orine lo más lejos posible de casa pues así les costará un poco más encontrar su rastro a los machos pretendientes. Otra opción aún mejor si es posible es enmascarar el olor de su micción, cubre su orina con vinagre o blanqueador para prevenir que el macho perciba el olor.
  • Si convives tanto con un macho como con una hembra puedes enmascarar el olor de las feromonas de la hembra para que el macho esté más tranquilo (seguirá con instintos pero más tranquilo). Dicen que para ello se ha de usar clorofila líquida que se puede encontrar en tiendas de salud, en línea y en las tiendas de perros. Se le da a la perra a la primera señal de celo hasta que termine (siguiendo las instrucciones del bote) para ayudar a enmascarar el olor. De todos modos no lo dejes solos y antes de nada consulta a un veterinario.
  • Si la hembra está bien educada tendrá muy interiorizadas las órdenes básicas. Cuanto más interiorizadas las tenga más podrás controlar sus impulsos naturales y evitar que vaya tras un perro o incluso en algunos pocos casos (dependiendo de vuestra conexión) que se deje montar.

Otros tipos de celo: Celos atípicos.

Pueden darse otros tipos de celo que nos son del todo normales y por tanto saludables. Es conveniente conocerlos un poco para poder intuir que algo le ocurre a nuestra perra y llevarla al veterinario para un tratamiento.

  • Impuberismo: Sucede cuando la perra nunca ha tenido el celo, en esas circunstancias pueden aparecer síntomas evidentes como enanismo, delgadez, trastornos cutáneos u otros.
  • Hiposexualidad: Se presenta cuando la perra tiene ciclos sexuales pero irregulares. Cada vez son más tenues y hasta le pueden faltar. El principal síntoma es la obesidad. Si se da la perra puede ser infértil.
  • Hipersexualidad: Es el más raro, se produce cuando se acorta el intervalo entre los estros (la segunda fase del celo). Se da si la hembra es infértil y suele presentar trastornos del comportamiento.

CELO EN PERROS

Los perros machos no tienen un ciclo de celo en sí, pero sí que tienen periodos de época de apareamiento. El macho es fértil desde que alcanza la madurez sexual a partir de los 7-9 meses generalmente, (en perros de tamaño medio) desde entonces reaccionan al celo de las hembras.

¿Cuándo comienza el celo en un macho?

El celo en los perros empieza cuando perciben las señales dejadas por una perra en celo (feromonas y otras partículas olorosas). Cuando se percatan de que hay una hembra en celo cerca (la perciben hasta a 4 km) el olor de esta les resulta embriagador y algo hipnótico y a partir de entonces pensarán principalmente en cómo encontrarla y cortejarla.

¿Cómo reaccionan los perros a una hembra en celo?

Durante el periodo en el que sienten a una hembra en celo cerca los perros también sufren cambios, físicos, como la producción de hormonas de testosterona o cortisol, y especialmente psicológicos, que hay que tener en cuenta; algunos de ellos son los siguientes:

  • Frustración y agresividad. Durante el celo el perro puede sentirse frustrado y algo agresivo, esto se debe a que cuando hay una hembra cerca el macho aumenta la producción de la testosterona o el cortisol que les hace sentirse algo más agresivos y estresados. (Hay que estar atentos a estos cambios para que no se vuelva crónico). Todo esto puede provocar que el perro pueda incluso estar agresivo con su dueño, aunque en general queda reflejado de cara a otros machos que puedan interesarse en la misma perra.
  • Confusión. Al estar más “estresado”, el perro se puede encontrar más confuso y distraído. Debido a esto los perros pueden parecer rebeldes o desobedientes, cuando se debe a la incapacidad de concentrarse mucho en otras cosas que no sean los olores con feromonas. Debido a las feromonas es por lo que se suele decir que los perros se vuelven “locos de amor”.
  • Escapismo. Los perros son sensibles al olor de la orina de las perras en celo, para tratar de reunirse con ellas pueden tratar de escaparse de casa. Esto puede ser peligroso para el can, pueden perderse, pelearse con otros perros, sufrir atropellos… hay que tener cuidado.
  • Depresión. Si los perros no logran reunirse con su anhelada perra o esta les rechaza contundentemente, pueden llegar a deprimirse. La depresión se reconocerá por distintos síntomas como la falta de apetito, el deslucimiento del pelaje, llanto, aullidos, inquietud, fatiga, etc. Lo pasan mal. Esto puede resultar además de malo para el can, molesto para nosotros e irritante para los vecinos en función de donde vivamos.
  • Marcaje indebido. Así como las hembras marcan más para informar de que están en celo, un perro que lo detecte inmediatamente deseará marcar mucho más de lo normal y puede que en lugares indebidos. Hay que estar atentos para controlar un poco donde lo realiza.

Precauciones con perros durante el celo.

Los perros durante el celo pueden reaccionar de formas imprevistas, para controlarlos un poco más y evitar disgustos algunas de las precauciones que debemos seguir para controlar el instinto sexual de un macho son las siguientes:

  • Atados. Llevar siempre al perro atado con una correa para controlarlo. Los perros siempre estarán dispuestos a aparearse incluso cuando la hembra no esté presente y sólo huelan sus feromonas. Si la hembra está presente lo intentará y puede ocasionarse un disgusto con ella o con otro perro, y si no lo está y solo la huele puede que trate se buscarla siguiendo su rastro por lo que existe un riesgo de escape.
  • Reorganizar los paseos. Deberíamos de readaptar nuestros paseos para así evitar coincidir con las hebras que estén en celo. Es habitual cuando vivimos en un determinado lugar que coincidamos paseando con los dueños de otros perros, si hablamos con ellos y logramos averiguar el horario de salida de la perra en celo podemos tratar de adelantar o retrasar la nuestra.
  • Cambio de itinerario. Otra opción a tener en cuenta es cambiar el itinerario de nuestros paseos. Para evitar toparnos con una hembra en celo podemos cambiar nuestra rutina de salidas. Además de estimular a nuestro perro con nuevos lugares, cosa que agradecerá, evitaremos el nerviosismo y la tendencia a escaparse que sufren los machos en estos casos.
  • Buena educación. Si le has dado una adecuada educación y entrenamiento constante a tu perro tendrá muy interiorizadas las órdenes básicas como “siéntate”, “túmbate”, “quieto” “no” o “ven aquí”. Cuanto más interiorizadas las tenga más podrás controlar sus impulsos naturales y evitar que vaya tras la perra en celo. Mantenerlo distraído de olores con feromonas (notarás diferencia en su comportamiento al olerlas) mediante juegos o actividades que le hagan mantener el contacto visual contigo y estar centrados en ti también puede ayudar. De todos modos no hay que confiarse puesto que por muy obediente que sea nuestro perro su instinto sexual puede resultar más poderoso que el de obediencia hacia su amo, es natural.
  • Separarlos. Si tenemos dos perros en casa macho y hembra, tal y como hemos dicho en el caso de las hembras, durante las dos semanas clave del celo de la perra, especialmente durante el estro, lo mejor es mantenerlos separados y vigilados. Que estén en diferentes partes de la casa, y que salgan a pasear en diferentes momentos y preferiblemente por distintos lugares.

Bibliografía:

https://www.petdarling.com

http://mascotafiel.com

http://www.cristinaveterinarios.com

http://www.perroadictos.com

Sueta

Autor (es) : Sueta

Curiosa y enamorada de estos perros. Tratando de aportar un granito de arena para que se les conozca y comprenda mejor, pudiendo así disfrutar de ellos durante mucho tiempo. "Deja el mundo mejor de como lo encontraste." B.P.