PSICOLOGÍA Y CARÁCTER DEL EAT

El EAT es un perro de pastoreo y como tal ha sido aleccionado durante generaciones para trabajar con el pastor. Esto lo hace extraordinariamente inteligente, de fácil adiestramiento y muy leal a su dueño.

Son perros seguros de si mismos, sociables, equilibrados, alegres, y bastante territoriales. Despiertos, inteligentes y receptivos. Poseen una curiosidad innata. Son perros muy cariñosos y bastante complacientes, además de sociables tanto con las personas como otros animales. Como perros de trabajo son bastante activos. No les gusta que les pisen pero eluden el conflicto.

Es un perro ideal para el trabajo de pastoreo, deportes varios (tanto humanos como perrunos), niños o vigilancia.


EL EAT URBANITA DENTRO Y FUERA DE CASA

El EAT es un perro de trabajo y como tal requiere una gran actividad física diaria en espacios amplios o abiertos. Dentro de casa es bastante tranquilo, aunque en sus salidas al campo se transforma en incansable y explosivo.

Estos perros necesitan una buena cantidad de ejercicio físico a diario. Lo ideal es sacarlos varias veces al día en salidas bastante largas (lo ideal es al menos unas tres salidas de al menos más de hora y media o dos horas repartidas a lo largo del día). De no salir lo suficiente y vivir “encerrados” acumulan demasiada energía que les puede causar inquietud y frustración que pueden derivar en comportamientos no deseados. Hay que tener en cuenta también que un paseo diario con el perro sujeto de la correa no le proporcionará suficiente ejercicio. Lo ideal es encontrar una zona abierta y segura (hay parques que permiten la suelta a determinadas horas o todo el día por determinadas zonas) en el que el perro pueda correr libremente durante un rato.  Si el perro realiza una adecuada rutina de ejercicio es muy tranquilo en casa, pero para ello necesita dueños activos.


EL EAT Y LA FAMILIA

Respecto a la relación del EAT con su dueño, este es un animal de una sola persona, esto lo convierte en un perro muy fiel y mantiene una relación muy estrecha su amo del que no se separa y al que sigue a todas partes, infatigable. Los lazos de unión que se crean son muy fuertes. El EAT es muy complaciente con aquel que considera su principal compañero.

Asimismo el EAT es un perro muy sociable, necesita sentirse parte de un grupo y tener una función dentro del mismo. Por ello pese al apego incondicional y primordial a su amo se muestra muy sociable y responsable con aquellos a quienes considera su familia. Suele estar atento a los ancianos y niños, especialmente a de los más pequeños por los cuales se suelen dejar hacer casi cualquier cosa.

De todos modos pese a lo bien que se puede llevar con los niños y tranquilo que sea con ellos es importante que estos sepan cómo relacionarse con un perro, el perro estará feliz vigilando a los más pequeños y querrá jugar con aquellos que ya tienen más viveza. Por ejemplo a los EAT les suele encantar jugar al “pilla pilla” persiguiéndolos una y otra vez, es importante que el niño sepa que si quiere detener el juego debe de dejar de correr.

Pastor por naturaleza tiende a tratar de controlar y juntar a las personas, especialmente a los más allegados, casi como si fueran ovejas sobre todo en los paseos. Le encanta ir en medio, junto al amo, e ir controlando que nadie se aleje, se esfuerza en reunirnos  todos.

Al ser un perro de una sola persona puede darse el caso de que pueda llegar a ser un poco desconfiado con el resto de personas y que no les obedezca mucho. Para evitar esto, especialmente cuando se lo tiene como mascota y convive en sociedad, debería de ser socializado desde una edad temprana y manipulado por todos los miembros de la familia.


EL EAT Y EL PASTOREO

El EAT es uno de los mejores perros pastor que podemos encontrar, especialmente entre aquellos de empuje. Muy adaptado al entorno de campas montañosas en el que se ha desarrollado, es un perro muy versátil en cuanto a la adaptación al terreno.

El EAT no es sólo un perro de pastoreo es un «perro pastor», pues tiene cierta autosuficiencia que hacen que (pese a la devoción que siente por el pastor y la obediencia con la que sigue sus órdenes) pueda tomar decisiones con cierta independencia cuando las circunstancias lo aconsejan, en contraposición del «perro de pastor» que cumple sólo las órdenes que le da el pastor de forma un poco mecanizada.

Esta precisión es muy necesaria porque, por ejemplo a la hora de recoger las vacas o los caballos que pastan en extensivo el perro ha de ser capaz de hacerlo por su cuenta ya que las distancias, la velocidad y la orografía hacen que el hombre no pueda seguir a las reses.

Es precisamente la orografía la que ha acabado determinando la tendencia al pastoreo de este perro. Versátil, muy inteligente, capaz de seguir las directrices del pastor y de improvisar propias cuando el momento lo requiere, equilibrado y seguro al trabajar, un gran perro de empuje que con una buena obediencia y un buen entrenamiento también es capaz de adaptarse a los movimientos de control, adaptado a terrenos escarpados pero también hábil en grandes campas, tiende a trabajar con explosiones de energía atento a las órdenes del pastor para después detenerse, respirar, observar la situación y volver al trabajo. Es un perro al que le satisface hasta el extremo el trabajo bien hecho y complacer a su amo, esa es su mayor recompensa.

Es realmente un perro increíble en su ámbito de trabajo que tiene mucho que aportar y que por desconocimiento y la comodidad de no enseñar el control a algunas razas foráneas no tan bien adaptadas se está viendo desplazado y en mayor peligro si cabe que antes, pero es un perro que realmente merece la pena y mucho, y que sorprende al que lo prueba.

Trabaja con mucha emoción y le encanta arrear al ganado cuando se lo permiten por lo que la mayoría, aunque no todos, suelen ladrar mientras lo hacen.

Tantos siglos de selección enfocada al pastoreo han derivado en que el EAT tenga un instinto muy desarrollado de motivación por el trabajo. El mayor premio que se le puede dar es dejarle trabajar como su naturaleza le pide, así el perro se siente orgulloso, satisfecho, útil y en definitiva feliz y realizado. En el caso de no tener cómo enfocar ese deseo de trabajar y ser útil, si no tiene nada que hacer, puede aburrirse por lo que el perro perros puede sentirse frustrado eso generar un comportamiento destructivo. La solución, si nuestro perro no va a dedicarse al pastoreo profesional, está en realizar diferentes actividades y deportes con él que trabajen también su intelecto. Eso nos proporcionará un perro centrado.


ADIESTRAMIENTO DEL EAT

Hemos de tener en cuenta que debido a sus marcados instintos pastoriles y de guarda el EAT es un animal muy inteligente, obediente, movido, incansable, algo territorial, un perro con nervio. Por todo ello para un correcto adiestramiento el EAT precisa de un líder firme que le transmita autoridad y tranquilidad por igual.

Lo ideal para comenzar el adiestramiento con nuestro perro (y algo que recomendamos desde aquí) es iniciarse con un pequeño curso de educación canina de obediencia básica. En este curso se le enseñara a sentarse, tumbarse, quedarse quieto, volver a moverse a una orden del adiestrador, a caminar junto a ti sin tirar y algún truquito más. Es algo muy importante de aprender, lo mínimo que debe de saber un perro, especialmente si va a convivir en un entorno algo más urbanita. Además esto estrecha lazos y aumenta la confianza con su amo y las demás personas. Lo mejor es comenzar este curso cuando el perro es aún un cachorro pues asimilará mejor estos conceptos como algo más de su vida, pero en realidad dada la inteligencia de estos perros no importa mucho la edad para empezar el entrenamiento y la socialización pudiendo hacerse también cuando el perro ya es adulto.

El EAT es un perro muy obediente, pero debido a su inteligencia y curiosidad necesita entender el porqué de las cosas, incluidas las órdenes, es un perro que es feliz trabajando y siendo útil, complaciendo al dueño. Cuando ve las cosas justificadas interioriza mejor la orden y la acata más concienzudamente. Este afán por entender las cosas les ha dado una inmerecida fama de testarudos pero no es así, si se trata al perro con autoridad y tranquilidad entendiendo un poco como funcionan esas cabecitas peludas y tenemos algo de paciencia, tendremos al perro más resistente y complaciente del mundo a nuestros pies. El EAT tiene una alegría permanente, una mirada que está constantemente preguntando y requiriendo. No hablan pero no lo necesitan, son muy expresivos y con su mirada y gestos se les entiende a la perfección. Se acaba generando un idioma entre dueño y perro lleno de matices que hace que nos entendamos perfectamente al más leve gesto.

Que el EAT sea tan obediente con su dueño hace que sea muy gratificante adiestrarlos. Aprenden muy rápido y retienen lo aprendido durante mucho tiempo, acaban conociendo muchísimas palabras y algunas órdenes pueden aprenderlas incluso en varios idiomas diferentes. Son compañeros de carácter fuerte, dulces, resistentes y también muy sentidos. Entender bien esto nos ayudará en su adiestramiento.

Para adiestrar bien a un EAT hay que ser suaves pero firmes, Hay que tener en cuenta que con métodos de intimidación más duros el perro acaba obedeciendo, pero con este perro no van muy bien y para conseguir que el perro no sólo obedezca sino que también aprenda hay que hacerlo ganándonos su respeto y confianza pues así retiene y de otro modo olvidan o sienten pocas ganas de obedecer pronto. Estos perros se entusiasman por trabajar en el ámbito que sea, por complacer y por no decepcionarnos, pero también se desaniman con sus fallos. Dan resultados increíbles con una firme educación en positivo.

En cuanto a las reprimendas al perro hay que tener en cuenta que como perro pastoreo ellos no pueden permitirse fallar a su amo o decepcionarle, esto, pese a su gran fortaleza psicológica, les hace ser animales muy sentidos. Por ello hay que ser firmes en las correcciones pero consecuentes, cuidado con reñirlos injustamente o cuando no puedan comprender el motivo, el perro se ofende y se entristece mucho evitando la mirada de su amo. No obstante cuando sabe que merece la reprimenda la acepta con dignidad, aprende y trata de suavizar la tensión a base de mimos o alguna gracia.

Debido a que es un perro pastor, es un perro con mucho nervio que precisa desfogar mucha energía y retos intelectuales. Para lograr que nuestro perro sea esté centrado y no desarrolle un comportamiento negativo hemos de procurar ser capaces de darle un equilibrio entre ambos creando un buen ambiente para él y dándole ciertas ocupaciones. De no tenerlo pueden llegar a sentirse frustrados y volverse algo destructivos.

Necesitan sentirse un buen equilibrio entre mente y cuerpo. Como hemos mencionado en el EAT en el pastoreo, si el perro se dedica activamente al pastoreo tiene sus necesidades cubiertas pese a que no trabajan todo el día y también tiene momentos de reposo, en el caso de tenerlo como mascota podemos suplir esas carencias, además de con los paseos diarios, con alguna actividad más extraordinaria como agility o juegos de intelecto o rastreo para perros que podéis ver con más detalle en el apartado necesidades de un EAT. Otra cosa que puede ser también una actividad útil para él y que requiere cierto esfuerzo es vigilar a su familia humana y a su propiedad, lo importante es mantener al perro interesado, ocupado y activo.

Hay que tener cuidado con una tendencia peligrosa del perro derivada del aburrimiento y los instintos frustrados de pastoreo en los EAT que se tienen como mascotas: perseguir a los coches, incluso a los tractores. El verlos moverse rápido y su instinto de pastoreo, de rodear y arrear hacen que tiendan a ir hacia ellos o sus ruedas pudiendo causar accidentes muy desagradables. En ambientes urbanos también puede darse pero por regla general suele ocurrir en zonas más abiertas por donde circulan pocos coches pues llaman más la atención y fijan más el objetivo. Hay que tener muchísimo cuidado con esto, pero se puede corregir, harán falta mucha paciencia y unas cuantas llamadas de atención y chuches, pues el instinto es muy fuerte, pero se puede llegar a poder pasear de forma bastante relajada con nuestro perro. Un consejo es crear la orden “coche” y conseguir que a esta en perro venga junto a nosotros y se siente a un lado de la carretera esperando a que este pase, para estar más seguros además reforzar el contacto visual con nuestro perro en esos momentos para que no lo enfoque en el coche. De todos modos debéis de ser vosotros los que vayáis atentos y llaméis al perro con tiempo y ante todo no lo soltéis si no lo domináis por completo, es preferible llevar al perro con correa a quedarnos sin perro.

Para más nociones de obediencia con nuestros perros os invitamos a consultar el apartado obediencia básica dentro de los “consejos perrunos“.


Para terminar trataré de aclarar lo de la territorialidad del EAT, pues no es algo negativo, es algo derivado también de que durante mucho tiempo ha compaginado sus labores de pastoreo con las de guarda del caserío. Es por esto que es un gran vigilante, insobornable, y desconfiado con cualquier desconocido e intruso a quienes ladrará desesperadamente como si fuera a acabar con ellos. Avisa muy claramente de que en su territorio nadie es bienvenido si su dueño no dice lo contrario, pero quiere ser útil, por lo que elude en conflicto directo salvo que su dueño esté en verdadero peligro (aunque no lo parece por como ladran y si no lo sabes impone mucho).

Para tratar de ejemplificarlo un poco lo haré con mis perras: cada vez que viene la cartera parece que la vayan a devorar si osa a acercarse, no obstante cuando la abrimos para recoger algún paquete o se la encuentran paseando por la calle se emocionan y corren a saludarla para comérsela… a besos. Por otro lado están muy atentos a quienes vienen y a nuestras reacciones ante ellos pues no a todos les saludan con efusividad, si nuestro trato no es cercano o guardamos ciertas distancias ellos se comportarán también bien pero con recelo y manteniendo las distancias aunque la persona entre en casa. Y como dato curioso esa “territorialidad” les hace tener la necesidad en ocasiones de hacerse notar, si por ejemplo están conmigo en la calle sueltos so hacen nada, saludan a la gente, a otros perros y gatos… están junto a nosotros; pero si viene alguien o algún perro que no les gusta en vez de seguir tranquilos fuera entran corriendo y comienzan a ladrar como locas tras la valla. Básicamente en eso consiste la territorialidad del EAT en dejarle bien claro que cuidado que ahí están ellos protegiendo su casa aunque luego sean unos buenazos salvo que el peligro sea real.

Sueta

Autor (es) : Sueta

Curiosa y enamorada de estos perros. Tratando de aportar un granito de arena para que se les conozca y comprenda mejor, pudiendo así disfrutar de ellos durante mucho tiempo. “Deja el mundo mejor de como lo encontraste.” B.P.